MEDITACIÓN (Diciembre)

Miércoles 28 de diciembre de 2016. Pamplona

Canaliza: Mireia Adelantado Franch.

 

 

MEDITACIÓN

 

   El camino de la acción de meditar es un camino interno que ningún ser debe desperdiciar. Es un acto voluntario, el de la decisión de caminar por él.

   La voluntariedad es la faceta del ser que al desarrollarla en la acción de meditar, reconduce comportamientos desplazados con anterioridad. Reconduce los pensamientos dubitativos y retoma el camino voluntario de la paz del ser en acción allí donde el ser decida transitar.

   Voluntariedad, característica principal de la acción de meditar. Sin ella la meditación no es posible, si no hay voluntariedad es otra la acción que realizamos.

   Es miedo, es control, es expectativa, es cerrar la oportunidad al ser de expresarse en libertad con él y para él mismo en todos los aspectos posibles.

   Si voluntariamente decidís entrar en la acción de meditar comprobaréis la multidimensionalidad de la que el ser es hijo: el no límite, el no espacio-tiempo, el canto de todas las aves que no es más que la libertad de manifestarse en hermandad con él mismo. Sin autoritarismos, sin someterse ni someter. Siendo lo que es, uno con todo y con todos a la vez.

   La acción de meditar es voluntaria así como la acción de tomar al ser ilimitado que sois-somos.

   La meditación es la puerta principal de comunicación con y desde el ser que somos UNO.

   Retomad la capacidad de re-conexión con todos los seres sin necesidad de intermediarios. Desde la conexión interior y voluntaria que os ofrece la acción de meditar. En la que todos los ancestros, generaciones anteriores y posteriores y vosotros mismos sois-somos UNO.

   Nadie nos debe dar permiso para meditar pues esa capacidad no existe en otro que no seáis vosotros mismos. La voluntariedad es la fuerza primordial del ser que voluntariamente decide entrar en el camino de la acción de meditar, y transitar en y por él. Tomemos unidos la verdadera capacidad de re-conexión con todo y con todos que nadie nos da o nos permite, más que nosotros mismos.

   La Red que somos no es un cableado chispeante externo a nosotros, es una conexión profunda tejida con el máximo amor y dedicación. Mas los dedos que tejen la Red que somos no son humanos, no llevan nombre, marca o etiqueta de ningún tipo. No pertenecen a nadie. Son libertad, voluntariedad, divinidad sagrada. NO CONTROLADA.

   Son las manos de la Fuente de la vida eterna las que tejen y las que no paran de tejer hagamos lo que hagamos, decidamos lo que decidamos voluntariamente. Esas manos no paran ni pararán de tejer la Red que somos.

   La exclusividad que os propone internet no es real, se trata de una herramienta más, no de la herramienta principal. No os escondáis en ella, no os apoyéis en ella. Sed conscientes de la herramienta que es. Nada más.

   Si así lo decidís abrazad la voluntariedad de caminar por la acción de meditar y no necesitaréis nada, ni nadie para caminar.

   Abrazad el ser que sois en la acción de meditar y no necesitaréis alicientes externos para comprobar y experimentar el ser ilimitado que sois-somos.

   El tiempo de los reinados ha terminado en la Tierra.

   Somos UNO, no dividido, no fraccionado, sino unido, sólido.

   Aquel que abraza la voluntariedad de transitar por el camino de la acción de meditar, renueva su compromiso con la libertad ilimitada del ser que es.

   Abrazad esa capacidad sin necesidad de pedir permiso, ni apretar ningún botón, ni esperar ninguna respuesta, ni querer ser quien no sois.

   Abrazad el ser único que sí sois-somos.

   

 

NAMASTÉ


Sanat- Kumara