SER LO QUE SOY (Marzo)

Viernes 18 de marzo de 2016. Pamplona.

Canaliza: Mireia Adelantado Franch.

 

SER LO QUE SOY

 

  ¿Queréis ser lo que ya sois?

  Ser es permanecer en lo que nunca dejáis de ser.

  ES, aquel que no llama a otro para sentir lo que él ya es.

  El Ser, es la pausa, el descanso absoluto, la alegría, el gozo, la calma.

  Si yo soy no pienso lo que soy, lo comparto libremente sin sentir que lo que soy es una carga, sino todo lo contario. Ser es Servir.

   Servir es sentir que nada ni nadie es menos o más que yo. Sino que siendo lo que somos servimos al Todo. 

   La servidumbre es otra cosa, un invento para distraernos del Ser, para que creáis que Ser es someterse y someter.

   Es, el pájaro al volar.

   Es, la mano al acariciar.

   Ser, es no preguntar por qué y para qué.

   Ser, es tomar lo que la vida nos brinda sin juzgarlo, sin mancharlo con pensamientos de ningún tipo.

   No es hermoso u horroroso el Ser. Tan sólo Es.

   Se Es, cuando no se hace el acto para ser venerado, se Es, cuando el acto es puro Ser.

   La ausencia de “querer” permite brillar al Ser en su máximo esplendor. Sin causa, sin efecto. Sencillamente el Ser, Es.

   Siendo lo que sois permitís que otros sean lo que son y vuelvan a verse tal y como son.

   Ser, es amanecer siempre sin procurar que sea de otra forma.

   Es, la madre cuando abraza a su hijo sin ahogarlo. Siendo, la madre ama a su hijo y lo libera del no Ser.

   ¿Cuántas veces al día sois lo que sois?

   En el desaire, no sois.

   En el dolor, no sois.

   En la tristeza, no queréis ser.

   En el lamento, dejáis el Ser a un lado para sentir lo que no Es, y al no ver lo que sois os sentís abandonados de él.

   Camináis dejando el Ser a un lado cuando acusáis al otro de vuestro dolor.

   No sois cuando condenáis.

   Dejáis de Ser cuando argumentáis vuestras decisiones.

   Cuando os arrastráis borráis el Ser que ya sois.

   Cuando lloráis por lo que no fue o por cómo sí fue, ahogáis el Ser que sois.

   Cuando os definís por lo que hacéis, no veis lo que sois. Creéis que sois lo que no sois, por ello existen las guerras, los juicios y las condenas, las armas, la creencia de ausencia de amor, la creencia de que la muerte física es el doloroso fin, el castigo, el miedo,…

   Todo ello os muestra vuestra ausencia en el Ser y afirma la falsa creencia de que Ser es doloroso, injusto y un castigo divino por querer ser otra cosa mejor de lo que ya sois. Entonces abrazáis la creencia de que ese Dios del que hablan algunos es un cruel vengador, que si estuviera viviendo las condiciones infames que vosotros vivís, entonces sí existiría la justicia.

   Ese Dios que nombráis no es tal.

   Dios no es un juez, Dios ES. Y lo que ES, todos SOMOS. No es más o mejor que nosotros, ÉL ES.

   Cuando buscáis fuera de vosotros las verdaderas respuestas ya no sois en el Ser que sois… lo sometéis a vuestros razonamientos razonables y os acostáis por la noche pidiendo que se termine el tormento al que, según vosotros, os somete diariamente ese Dios.

   Y, llegáis a la conclusión que si ese Dios ES lo que algunos dicen que ES, o no existe o no ES.

   Porque la ausencia de que las cosas sean como queréis que sean lo avala, lo confirma y lo deja listo para sentencia.

   Comerciáis con falsas ideas sobre cómo son las cosas, la vida, las personas y os movéis de esa forma en un lugar que no os resulta acogedor y os inventáis normas y códigos rígidos para justificar que las cosas, la vida y las personas son como decís que son y no como son.

   El Ser es fiel a lo que Es.

   ¿Sois fieles a lo que sois? ¿O lo que sois no os parece suficiente válido para Ser? ¿Quién decide en vosotros para que vistáis el Ser de lo que no Es? ¿Os habéis parado a sentir el Ser en cada respiración, palabra, acto?

   ¿Abrazáis al Ser que sois?

   ¿Amáis al Ser que sois?

   ¿Disfrutáis de lo que sois?

   Sois. ¿Queréis Ser lo que sois?

Desde el Ser que soy.

 

Jesús.