Meditación en la Verdad

Autodescubrimiento para el día a día

 

El preocupado, angustiado, desesperado se deshabita de lo que ya ES, Un Ser de luz y amor, hijo del UNO.

Al abrirnos a la meditación en la Verdad retomaremos la conexión para volvernos a habitar.

Habitar es volver al Ser que somos.

El autodescubrimiento es la herramienta para aprender a pulir nuestro diamante.

En el día a día nos olvidamos del diamante que somos.

El proceso de auto-pulimiento es un trabajo constante que precisa de toda nuestra atención y discernimiento, así podemos descartar lo que no somos.

El autodescubrimiento no depende de nadie externo. La voluntad de pulir depende de nuestra conexión con el Ser que somos.

La transformación de lo que creemos que somos en lo que de verdad somos, no cesa. La acción de meditar es durante toda la vida, por eso no tiene plazos ni condiciones.

El desapegarse de lo que no somos hará caer velos aparentes de dolor y sufrimiento.

Son puertas que han de cruzarse día a día. Cada persona decide si verlas y traspasarlas o no. Cada puerta es un regalo, aunque a ojos de lo que no somos pueda parecer otra cosa. Esas puertas son numerosas y para cada Ser tendrán un nombre, color o vibración diferente: pareja, dinero, amistad, familia, etc.

En la acción voluntaria de meditar nos fortalecemos en la fuerza de nuestro Ser. Para así desactivar lo que no somos.